Diagnóstico > Ganado

Micotoxinas en la producción lechera
Las pérdidas económicas relacionadas con las micotoxinas abarcan una menor producción de leche, fertilidad reducida, aumento de la cuenta de células somáticas (CCS), mayor susceptibilidad a las enfermedades y reducción de la longevidad. Puesto que las dietas de los rumiantes contienen por lo general tanto concentrados como forrajes, los cuales pueden aumentar el riesgo de micotoxinas en comparación con los animales que no los consumen, el reconocer y analizar los casos de micotoxicosis pudiera ser un gran desafío.

La situación se complica por el hecho de que las micotoxinas se metabolizan parcialmente en el rumen, pues aún cuando esto pudiera producir desintoxicación, también puede generar metabolitos nuevos y más tóxicos. El metabolismo de las micotoxinas en el rumen se ve muy afectado por la composición de la dieta y es por lo tanto difícil de predecir. En general, el metabolismo es más eficiente a un pH ruminal más neutral en comparación con las condiciones de acidez.

La multiplicidad de ingredientes en las dietas completas puede aumentar la probabilidad de contaminación por micotoxinas, pero reduce el riesgo de altas concentraciones de micotoxinas porque uno cualquiera de los ingredientes se diluye en la dieta final. Esto suele alejar los síntomas específicos de la manada, pero causa síntomas más generales tales como un desempeño sub-óptimo.

Puesto que los forrajes preservados tienen más probabilidades de albergar hongos y micotoxinas asociadas que los forrajes secos cuando no se controlan estrictamente las condiciones anaeróbicas, el ensilado presenta un mayor riesgo de contaminación por micotoxinas.

Muchos subproductos agrícolas y de la industria de los alimentos, tales como la pulpa de fruta y los desechos de cervecería comúnmente utilizados en las dietas de rumiantes, suelen manejarse en forma húmeda, lo cual significa que pueden crecer hongos y micotoxinas durante las fases de almacenamiento y transporte.

Más aún, los sistemas de pastoreo no pueden considerarse totalmente libres de contaminación por micotoxinas. Los pastos frescos pueden estar contaminados con micotoxinas, incluyendo endofitos fúngicos que producen micotoxinas tales como ergovalina y lolitrem B, al igual que las micotoxinas típicas de Fusarium, tales como zearalenona o DON.

En la producción lechera, el alimento es el principal vector que trae micotoxinas al sistema de producción y las estrategias de control deberán concentrarse fundamentalmente en optimizar la calidad del alimento. Sin embargo, se han reportado casos en donde se han alcanzado concentraciones significativas de micotoxinas en los sistemas de producción provenientes del lecho de paja. La calidad de la paja deberá considerarse igualmente como un factor de riesgo, especialmente en las vacas secas que se alimentan por debajo del apetito y por lo tanto consumen paja.

Para reconocer efectivamente la micotoxicosis, las manadas deben inspeccionarse cuidadosamente para detectar los síntomas. Éstos suelen ser muy generales y varían considerablemente según las micotoxinas presentes, resultando muy difícil el diagnóstico adecuado. Un cuidadoso reconocimiento de los síntomas y el análisis de sangre, en conjunto con adecuados análisis del alimento, permiten hacer un diagnóstico más preciso de la micotoxicosis.

 


KnowMycotoxins.com 2008 - Disclaimer
web design .::. matrix internet
English | Русский | 中文 | Português